Laura Escanes, Alexandra Pereira y Sara Baceiredo han abierto en los últimos meses peluquerías, marcas de ropa deportiva y cafeterías con espacio de coworking en España. El sector de las influencers mueve ya más de 400 millones de euros al año en el país, con la publicidad y las ventas directas como principales motores de ese crecimiento.
Laura Escanes ya no necesita que una marca de cosmética le pague por enseñar un bote de champú. Ella tiene el suyo. Hace unos meses abrió su propia peluquería en Madrid, y ese salto —de la publicidad pagada a tener el negocio— es la misma jugada que están haciendo Alexandra Pereira con su marca de ropa deportiva y Sara Baceiredo con una cafetería que también funciona como coworking.
De cobrar por el post a quedarse con el margen
Durante años el modelo fue sencillo: una marca paga, la creadora publica, el seguidor compra en otra tienda. Ese dinero no vuelve a la influencer más allá del pago inicial. Lo que ha cambiado en los últimos meses es que varias de las creadoras españolas con más seguidores han decidido saltarse ese paso intermedio y quedarse con el negocio entero, no solo con la comisión por recomendarlo.
- El sector de influencers mueve más de 400 millones de euros al año en España.
- Laura Escanes abrió su propia peluquería en Madrid.
- Alexandra Pereira lanzó una marca de ropa deportiva propia.
- Sara Baceiredo invirtió en una cafetería con espacio de coworking.
Por qué una cafetería y no otro código de descuento
Un código de descuento genera ingresos mientras dura la campaña. Un local físico genera ingresos todos los días, tenga o no publicado algo esa semana. Es la diferencia entre alquilar tu cara y ser dueña del alquiler. Baceiredo apostó por un formato que combina café con mesas de trabajo: cobra por el producto y por el espacio, dos cajas registradoras en vez de una.
El coste de poner tu nombre en la puerta
Aquí está la parte que no sale en el reel de inauguración. Cuando una marca ajena fracasa, la influencer pierde un contrato. Cuando el negocio propio fracasa, pierde el dinero que puso de su bolsillo y el nombre que lleva la fachada. Pereira, Escanes y Baceiredo han convertido su cara en garantía del producto; eso funciona de maravilla cuando el negocio va bien y se vuelve en su contra en cuanto algo falla, porque el cliente no distingue entre la marca y la persona.
¿Negocio o nueva forma de contenido?
Hay una pregunta incómoda detrás de todo esto: ¿la peluquería es un negocio o es la excusa perfecta para generar contenido gratis durante los próximos cinco años? Cada corte de pelo, cada entrenamiento con la ropa propia, cada café servido en el coworking es, de paso, material para publicar. El negocio y el contenido se alimentan entre sí sin que quede claro dónde empieza uno y termina el otro.
Lo que estas creadoras han entendido es que la audiencia ya no es el producto final, es la base de datos de clientes. El riesgo es que, si el negocio sale mal, ya no hay marca que la despida: solo queda ella, poniendo la cara ante miles de personas que la vieron inaugurar el local.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dinero mueve el sector de influencers en España?
El sector de creadores de contenido en España factura más de 400 millones de euros al año, impulsado principalmente por la publicidad de marcas y, cada vez más, por las ventas directas de productos y negocios propios lanzados por las propias influencers.
¿Qué tipos de negocios han abierto las influencers españolas?
Entre los ejemplos más conocidos hay una peluquería, una marca de ropa deportiva y una cafetería con espacio de coworking, lanzadas respectivamente por Laura Escanes, Alexandra Pereira y Sara Baceiredo en los últimos meses.
¿Qué riesgo tiene que una influencer ponga su nombre a un negocio?
Si el negocio fracasa, la creadora pierde el dinero invertido y carga con el desgaste de imagen, porque su nombre y su cara quedan directamente asociados al fracaso del local o la marca.
Fuentes
- Influencers empresarias: los negocios que han creado Susana Molina, Sara Baceiredo y otras creadoras
Publicado el 09/10/2026
CONTENIDO GENERADO POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL